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miércoles, 19 de mayo de 2010

Pueblos gitanos: proyecto de biblioteca romaní




“La raza de los gitanos se conservó y se conserva a través de los tiempos en un estado de pureza trashumante, y fue identificada en sus múltiples ramificaciones por las tierras del mundo como procedente del mismo tronco, tan pronto como Europa echó de ver su desparramada existencia”…
Del libro “Los gitanos”. Clemente Cimorra

En el Encuentro sobre Interculturalidad y Biblioteca Pública, ocurrido en la Biblioteca Nacional de Colombia (noviembre de 2009), quienes estuvimos presentes pudimos conocer parte de la historia de Dalila Gómez, representante del Proceso Organizativo del Pueblo Rom, Pro Rom, quien compartió en el conversatorio integrado por colegas palenqueros, raizales y wounan entre otros, el panel "Oralidad, Memoria e Identidad".

La autora, una de las primeras en su comunidad en obtener título de licenciatura, ejemplificó mediante diversas experiencias el papel que vienen ejerciendo algunos miembros de la comunidad gitana en Colombia, a través de trabajos de recopilación de escrituras, realizadas por los gitanos donde difunden lo que han dado en llamar "la otra historia". Asimismo debatió el significado de la palabra "historia" para el pueblo gitano, una cultura milenaria con tradición migratoria.
Los tiempos actuales nos muestran un presente de luchas y reivindicaciones, tomando como eje el tiempo pasado, desde donde convergen con sus testimonios los exponentes bilingües con conocimientos de costumbres, tradiciones y ceremonias que este pueblo supo desandar, en diversos continentes, a lo largo de su historia.

Un pueblo con bandera e himno pero sin territorio, con dialectos que conviven con lenguas nativas (algunos investigadores han observado influencias de palabras persas, armenias, eslavas, válacas, magiares, alemanas, turcas, italianas, francesas, inglesas y españolas entre otras), con trabajos de investigación que hecha por tierra la imagen prejuiciosa que los limita, en esa absurda clasificación, a la hechicería, las adivinanzas y el pillaje.
Se cree que este pueblo se origina en alguna región de Egipto, del continente africano migraron a Europa (en primera instancia España) para pasar posteriormente a los países del este. Existen registros en donde figura, como muchos de sus miembros llegaron a América en el tercer viaje de Cristóbal Colón. Actualmente existen comunidades en diversos países de Latinoamérica, donde conservan sus vestimentas, celebraciones, modos de vida y en muchos casos la lengua.


Desde el punto de vista de la Bibliotecología se han realizado algunos emprendimientos, entre ellos el de la Asociación IRWA, cuyo proyecto de biblioteca romaní tiene por objetivos promover y favorecer la disponibilidad, a través de la literatura moderna de Europa, de la cultura gitana. Para ello reciben la colaboración de instituciones académicas, editores europeos con perspectivas interculturales, organizaciones romaníes y organizaciones no gubernamentales con experiencia en la publicación de Romani.
Los responsables del proyecto seleccionan, publican, distribuyen y promocionan obras significativas de la literatura moderna Romani, incluyendo la edición multilingüe de cada trabajo.

En el taller sobre Servicios Bibliotecarios Multiculturales (Cartagena de Indias, 2007) se han señalado algunos intentos realizados en España, con ofrecimientos de servicios bibliotecarios a sus comunidades, en la mayor parte de los casos sin resultados concretos. En ese caso el carácter migratorio de la cultura Rom ha sido uno de los obstáculos para favorecer un vínculo efectivo.


Dalila Gómez ha comentado sobre la idea, aún sin implementar, de crear una biblioteca o carpa móvil con libros sobre la cultura, con el objetivo de reunir documentación idónea y poder generar modos de articular la enseñanza y práctica de la lengua romaní.

Nota: la música que se puede escuchar en este espacio pertenece a la presentación que realizó Dalila Gómez con su agrupación, en el Encuentro sobre Interculturalidad y Biblioteca Pública del 2009.

A continuación, y a modo de acercamiento a la cultura, facilitamos algunos links con información sobre trabajos y proyectos realizados.

jueves, 8 de abril de 2010

Lectura y escritura en la Amazonía Brasilera


Acor da Letra, asociación brasileña integrada por profesores comunitarios, ha sido fundada en 1998, desde entonces a llevado a cabo una reconocida labor en el campo educativo y socio-cultural (incluyendo problemáticas propias de las ciencias sociales como la lectura, educación y salud entre otros).
Este emprendimiento, como el de la Asociación VagaLume (organización sin fines de lucro que promueve el desarrollo cultural y educativo de las comunidades rurales de la Amazonía mediante la promoción de un intercambio de conocimientos entre las personas que viven en dicho territorio y otras regiones de Brasil), han sido difundidos por Marcia Wada y Sylvia Guimarães en el Encuentro sobre Interculturalidad y Biblioteca Pública desarrollado en Colombia, quienes han realizado una entusiasta tarea en favor de la promoción de la lectura y la escritura en la Amazonía Brasilera, reconocida en diferentes ámbitos educativos.

Entre las tareas producidas, con participación de la Asociación Vagalume, se destaca la creación de programas educativos para fortalecer bibliotecas comunitarias mediante trabajos de campo con área de actuación en la amazonia legal (comunidades ribeirinhas, caboclas), comunidades agrícolas, quilombolas (afro-descendientes) y comunidades indígenas. Asimismo se hizo hincapié en la formación de mediadores con enfoque en la literatura, basándose en una propuesta lectora para favorecer la construcción de la identidad en la población guaraní. Sus mediadores suelen realizar tareas de lecto-escritura en comunidades indígenas cuyos recintos eran cabañas visitadas por niños y jóvenes. Las bibliotecas contaban con estantes y bolseros (en algunos casos los libros puestos en el suelo en forma circular) similar en su aspecto a la biblioteca étnica Chomchopri de Colombia.


Hay muchas tareas que nos interesan replicar en la Biblioteca Qomllalaqpi, en especial la producción de libros artesanales bilingües infantiles (fotocopias anilladas con ilustraciones y textos escritos a mano), en sí mismos constituyen verdaderos materiales didáctico-educativos, en donde se definen historias con breves textos que rescatan elementos específicos de las propias cosmovisiones.
Se cuenta que en total se registraron 133 bibliotecas comunitarias de este tipo en la Amazonia.
Asimismo sus responsables realizaron una serie de videos que ejemplificaban, entre otros motivos, historias de vida, experiencias comunitarias, ejemplos de comunicación, cosmovisión, creencias, valores, relatos, servicios médicos autóctonos y difusión de lugares de recreación.

La carpeta que queremos desarrollar en Derqui (con dibujos infantiles que simbolicen la vida comunitaria), se regirá bajo estos parámetros, ya que, tal como lo han investigado las autoras, el recitado y lectura de libros escolares (además de su creación), fortalecen los procesos de lecto escritura entre las minorías étnicas.
Esperamos difundir a la brevedad ilustraciones y relatos sobre la comunidad desde el punto de vista de representación de los niños.

jueves, 11 de marzo de 2010

Representatividad y construcción de significado

La tradición africana, especialmente en países como Ghana o Costa de Marfil simboliza, a través de una imagen, la unificación de la diversidad de sus diferentes pueblos. Se trata de un pájaro que mira hacia atrás portando un huevo en el pico. No es otra cosa que la representación del pasado y del futuro y que recibe el nombre de sankofa.

Muchos de los símbolos, con características propias de pictogramas e ideogramas, son conocidos bajo la denominación de Adinkra, remiten a la representación de conceptos o aforismos, y se utilizan particularmente entre los grupos Akan de Ghana (África Occidental) como ornamento en ropas, tejidos, telares, paredes, cerámica o logotipos entre otros. Cada uno de esos símbolos lleva asociado varios significados (trazando una distancia geográfico-temporal podríamos encontrar un paralelo en las molas de los Kuna o los Quipus incaicos). Se trata de soportes que comunican información y condensan significación.


En sus trabajos, Jaime Arocha Rodríguez, Profesor asociado del Departamento de Antropología e Investigador del Centro de Estudios Sociales de la Facultad de Ciencias Humanas (Universidad Nacional de Colombia), ha investigado estos temas, incluyendo modos de comunicación entre los pueblos africanos, tratando entre otros aspectos las prácticas sociales de grupos migratorios en tierras colombianas.
En el Encuentro sobre Interculturalidad y Biblioteca Pública, el autor ha hecho una mención sobre los griots africanos, recreadores de la tradición oral africana, por lo general nómades que van de pueblo en pueblo acompañados de algún músico, cantando gestas de su comunidad (se los considera bibliotecas vivientes).

Según Amadou Hampaté Ba [Los archivos orales de la historia. En: El Correo de la UNESCO, Mayo-Junio 1986. p. 52-53] los griot de Mali consideraban a la palabra, Kuma, como una fuerza fundamental que emana del mismo ser supremo, Maa Ngala, creador de todas las cosas. La sustancia misma de la historia africana descansa en las llamadas “escuelas de iniciación” u “órdenes”, herederas de aquel legado ancestral, y continuadores del patrimonio cultural de sus pueblos (podemos encontrar una relación con algunos consejos de ancianos de pueblos originarios de América Latina). En ellos han sobrevivido las historias de sus ancestros, la riqueza de sus lenguas y dialectos, y la conciencia de su identidad.

Jaime Arocha reflexionó brillantemente sobre la ignorancia educativa, por parte de la sociedad, del componente africano que ha migrado a Colombia, en muchos casos escapando de la esclavitud y conservando sus tradiciones y creencias, configurando un mosaico multicultural con múltiples connotaciones (islamismo, sincretismo, cosmovisiones originarias, expresiones musicales y artísticas, costumbres y plurilinguismo entre otros).

El autor propone la recomendación de novelas para nutrir el acervo de eventuales bibliotecas interculturales que permitan abrir un espacio de reflexión e interpretación histórica a partir de ciertas lecturas y/o temáticas, entre ellas:

- Los períodos de la trata desde el 1600 en adelante, que lleva a analizar el conflicto étnico que acompañó a los musulmanes que llegaron a estas tierras, provocando rebeliones en los cautivos de Bahía (retorno a Africa en calidad de tratantes)
- “Sego” de Guadalupe Maris Conti (que trata la adopción al Islam de la gente mambará).
- Una novela que trata sobre el inicio de la colonización en el Congo por parte de los belgas, centrándose en el héroe Mandala Mankukú.
- Un relato de un griot explicando como se hace una narración en África (Ahmadou Kourouma)

En todos estos casos se plantea la apertura de un diálogo intercultural desde lo ocurrido en África mediante diferentes formas de narración. Elementos que probablemente hagan a la implementación de bibliotecas interculturales. En este sentido su trabajo nos permite reflexionar sobre la representatividad de las colecciones y la construcción de significado. La biblioteca puede resultar un espacio idóneo donde decodificar, desde el letramiento, las prácticas sociales que circulan en la oralidad. Se trata de articular ideas que nos permitan una representación del saber comunitario, un modo de facilitar la comprensión a todo tipo de usuarios. Por ende el bibliotecario deberá interpelar estas escrituras dentro de la comunidad, generar pensamiento crítico, literatura propia, consideración de los diferentes tipos de soportes, etc.
En Derqui hemos recibido libros sobre culturas originarias. Quedará como tarea pendiente acordar un encuentro con algunos referentes del Centro Daviaxaiqui para reflexionar en torno a estas lecturas.

Bibliografía complementaria:
Buenos Aires negra. Identidad y cultura / Leticia Maronese (comp.)
El negro en Colombia: en busca de la visibilidad perdida / Diego Luis Obregon - Libardo Córdoba (comp.)

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sábado, 12 de diciembre de 2009

La Guajira, medicina tradicional y biblioteca


Desde la Guajira, Colombia, Silvia Marín y Emmanuel Pichón Riviere llevan adelante un emprendimiento comunitario de Web colectiva denominado "Súmese a la expedición botánica" donde es posible participar y acceder a información referente al campo de la etnobotánica y medicina tradicional indígena. Regularmente ofrecen talleres con plantas medicinales en el cual asisten niños de las escuelas que visitan.
En el sitio es posible consultar sobre estudio de plantas ancestrales, farmacopea, tejidos tradicionales como así también costumbres y tradiciones (como por ejemplo los ritos de iniciación femenina en la cultura wayuu, danzas antiguas, patrimonio inmaterial de la comunidad, expresiones religiosas y festividades entre otras). A su vez, en la Biblioteca Departamental de la Guajira existe desde hace tiempo el plan nacional de lectura, contemplando servicios bibliotecarios a minorías étnicas, lingüísticas y/o culturales, entre ellas las culturas indígenas (wayuu, kogui, wiwa, arhuaco), árabes y criollas.



En Colombia algunos estudios estiman en un 7.48% la población negra o afrocolombianos. Ejemplos de bibliotecas étnicas y comunitarias es posible hallar en la comunidad Chomchopri (cuya biblioteca ya posee un aproximado de 400 libros, muchos de ellos en relación con la cultura wayuu, sus estantes son artesanales y su espacio representa un sitio de reunión para los mayores), otros ejemplos los encontramos en los Barrios Fátima y Purimara (taller de oralitura, tejidos tradicionales y servicios de maletines viajeros). Un taller que ha generado especial interés ha sido denominado "Como tejen los wayuu" ofreciendo técnicas ancestrales de hilado y representando una revalorización de la cultura para sus mujeres.


Interesante resulta la experiencia "Los Wiwa en la biblioteca" contando con la representación de Clementina, bibliotecaria wiwa, quien es la mediadora entre su cultura y el mundo exterior (y que viene a cumplir una de las recomendaciones vertidas en el congreso mexicano de 2000 sobre el perfil del bibliotecario en una comunidad indígena, la idea de bibliotecario como puente, como representante y transmisor de su cultura, ofreciendo servicios que respeten el bilingüismo y la oralidad). Una de las implementaciones ofrecidas en este trabajo ha sido la señalización de espacios de los sectores bibliotecarios en lenguas damana y wayuunaiki, generando un punto de integración entre culturas.
Ejemplos que favorecen la interculturalidad desde el terreno de las bibliotecas públicas y el campo de la medicina tradicional originaria.

Agradecemos a Silvia Marín y Emmanuel Pichón por la gentileza de la información ofrecida.

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